Buenos Aires, Argentina. Año 2011 

"Y me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebía agua, a causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo. Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me escuchó aún esta vez". (Deut. 9:18,19)